24 de diciembre de 2016

Hoja oculta y cómo aceptar un fracaso

Hace una semana, viendo el trailer de la peli de Assassin's Creed, me salió este vídeo sugerido para hacer una hoja oculta automática.

Me moló un montón, pero no por ser una hoja oculta sino porque el mecanismo me parece muy muy ingenioso. Un par de días después me animé a hacerla. Me he tirado varios días (alrededor e 20 horas) estudiándolo, investigando como podría hacerlo y construyéndola. He tomado mil medidas, he lijado varias horas, he invertido mucho y valioso tiempo y por suerte no demasiado dinero.

Prácticamente al final, cuando estaba casi acabada me he dado cuenta de que no funciona correctamente, que no hay forma de que lo haga y así ha quedado el proyecto, en nada.


He querido enseñaros este fracaso para que entendáis que las manualidades no siempre salen bien. He ayudado a algunos amigos con proyectos de este tipo y cuando algunas veces se llega a un callejón sin salida se desesperan y se enfadan muchísimo consigo mismos, conmigo o con quien les haya dado la idea de intentarlo.

Quiero que entendáis que esto pasa, y pasa muy a menudo. Este verano dediqué muchísimo tiempo a un cosplay que tuve que tirar, pero no me gusta enfadarme. Si algo no te sale bien no pasa nada, piensa lo que has aprendido en el camino (normalmente se aprende a usar unos materiales para cosas que no te imaginas o descubres nuevas formas de pintar o perfeccionas tu uso de la sierra o mil cosas más). 

Disfrutad del camino y del proceso, disfrutad del esfuerzo y del intento de conseguir algo que poca gente se atreve a hacer y sobre todo no os deis por vencidos si un proyecto no os sale como esperáis, no dejéis de buscar nuevos retos.

Animo a todo el que me pueda estar leyendo para atreverse con este tipo de cosas.